Astrólogos en vivo

Astrología en vivo: una carta natal leída en directo

Mesa de madera con una carta natal impresa, una libreta abierta y un portátil al lado, iluminados por una lámpara de mesa

Una consulta de astrología en directo se parece más a una conversación que a una lectura. El astrólogo tiene delante vuestra carta natal y vosotros podéis interrumpir, preguntar y llevarle la contraria.

Esa es la diferencia con un horóscopo escrito. Un texto publicado sirve para todo el que comparte signo solar, millones de personas a la vez. En una sesión en vivo se trabaja con una sola carta, la vuestra, calculada con el día, la hora y el lugar exactos en que nacisteis, y quien la interpreta puede ver en vuestra cara si algo os suena o no os dice nada.

Por vídeo, por teléfono o en persona

Las tres formas funcionan. Cambian los detalles.

Por videollamada el astrólogo puede compartir la pantalla y enseñaros la rueda de la carta mientras habla: los doce sectores, los planetas colocados en ellos, las líneas que los unen. Ayuda mucho si es la primera vez y nunca habéis visto una. Por teléfono se pierde ese dibujo, aunque hay quien lo prefiere porque se concentra mejor en la voz y no está pendiente de la cámara. En persona la carta suele estar impresa sobre la mesa, y eso permite señalar con el dedo.

Si elegís teléfono, pedid la carta en un fichero antes de empezar. Seguir la explicación con el dibujo delante es otra cosa.

Lo que hace falta antes de la sesión

Tres datos: fecha, hora y lugar de nacimiento. La fecha casi todo el mundo la sabe. El lugar, también, aunque hay que dar el pueblo o la ciudad concretos y no solo la provincia. La hora es el problema, y es la que más cambia el resultado, porque de ella sale el ascendente y el reparto de las casas. Lo explicamos con calma en qué datos hacen falta para una carta natal.

Qué se puede preguntar

Casi cualquier cosa que tenga que ver con cómo sois y con los momentos por los que pasáis. Por qué la carta dice que sois de fuego si os sentís más bien de tierra. Qué significa tener la Luna en la casa doce. Qué tránsitos hay este año y qué tradición les da qué sentido.

Hay preguntas que un astrólogo serio no contesta, o contesta diciendo que la carta no sirve para eso: si una enfermedad se va a curar, si conviene invertir en algo, si una persona va a volver. La astrología es una tradición simbólica, un lenguaje para pensar en uno mismo, y aquí la tratamos como entretenimiento. Para la salud está el médico. Para el dinero, alguien que sepa de dinero.

Cómo sacarle partido

Llegad con dos o tres preguntas escritas. Una hora pasa rápido y la carta da para hablar varias.

Si os dejan grabar la sesión, grabadla. A los pocos días se olvida casi todo lo que se dijo, y es justo entonces cuando apetece volver a escuchar la parte de la Luna. Más ideas en cómo preparar una consulta en directo.

Y una última cosa, que parece obvia y no lo es: si algo de lo que oís no encaja con vuestra vida, decidlo. Una buena sesión se corrige sobre la marcha.

Antes de la consulta