Qué datos hacen falta para una carta natal

Fecha, hora y lugar de nacimiento. Con eso se calcula la carta. Lo que no siempre se sabe es cuánto pesa cada dato, y por qué la hora es la que da más guerra.
Una carta natal es un mapa del cielo tal como se veía desde un punto de la Tierra en un momento concreto. Para dibujarlo, el programa que usa el astrólogo necesita saber dónde estaba el Sol, la Luna y cada planeta, y también cómo estaba orientado el horizonte de ese lugar. Lo primero depende sobre todo de la fecha. Lo segundo depende de la hora y del sitio.
La fecha
Con la fecha sola ya sale el signo solar, salvo que nacierais el día en que el Sol cambia de signo; entonces hace falta la hora para saber en cuál de los dos estaba. Salen también las posiciones de los planetas lentos, que se mueven tan despacio que un día arriba o abajo apenas los mueve.
La Luna es otra historia. Recorre un signo en unos dos días y medio, así que hay bastantes fechas en las que cambia de signo a media jornada.
La hora, y por qué importa tanto
El ascendente es el signo que asomaba por el horizonte del este en el momento del nacimiento. Como la Tierra gira, pasan por ese horizonte los doce signos a lo largo del día, uno cada dos horas más o menos. Unos tardan más y otros menos, según el signo y la latitud. Un error de media hora puede cambiar el ascendente. Un error de diez minutos, a veces también, si se nació cerca del paso de un signo al siguiente.
Del ascendente sale el resto: dónde empieza cada una de las doce casas y en cuál cae cada planeta. Sin hora hay carta, pero coja.
Dónde buscarla:
- El certificado literal de nacimiento del Registro Civil. En muchos aparece la hora.
- Papeles del hospital o de la clínica, si en casa los guardan.
- La memoria de la familia. Sirve, pero «por la mañana» o «a la hora de comer» no basta para un ascendente fiable.
Si no hay manera de saberla, decidlo antes de la sesión. Algunos astrólogos trabajan con una carta sin casas; otros intentan acotar la hora preguntando por fechas importantes de vuestra vida, un método que llaman rectificación y que no todos aplican igual.
El lugar
Hace falta la localidad, no la provincia. De ella el programa saca la latitud y la longitud, y con ellas el horizonte. Nacer en Cádiz o en Girona el mismo día a la misma hora puede dar ascendentes distintos: entre las dos ciudades hay unos nueve grados de longitud, más de media hora de diferencia en el giro del cielo.
El lugar sirve además para saber qué hora oficial regía allí ese día. España ha cambiado varias veces de horario en el último siglo, y el horario de verano no siempre empezó y acabó en las mismas fechas. Los programas de cálculo suelen traer esas tablas. Aun así, si nacisteis fuera de España o en un año raro, conviene que el astrólogo lo revise a mano.
Lo que no hace falta
El nombre completo, el DNI o una foto no tienen nada que ver con el cálculo de una carta. Si os los piden para eso, desconfiad.
Con los tres datos bien puestos podéis pasar a lo siguiente: preparar las preguntas de la sesión.